Técnicas de storytelling para vender

Si tu mensaje no está resonando con tu audiencia, las cinco técnicas de storytelling para vender que comparto en este artículo, realmente pueden cambiar tu comunicación, sin caer en los típicos lugares comunes del marketing.
Cada marca es una trama de historias. La tuya también, aunque sientas que ninguna de tus historias es especial. No existen historias aburridas, solo historias mal contadas.
Tu marca no se define por lo que vendas: es la experiencia emocional que genera. Y el remanente de significado que queda en la mente de las personas después de leer tus contenidos. Ahí es donde entra el storytelling: te ofrece una voz distintiva que transforma lectores en clientes.
¿Lista para escribir la historia de tu marca como nunca antes? Empecemos.
Técnicas de storytelling para vender.
El storytelling transformacional es más que una herramienta de marketing. Una historia bien contada capta la atención, genera confianza y hace que tu mensaje permanezca en la memoria de la audiencia.
Sin embargo, contar historias no significa escribir párrafos interminables ni agregar dramatismo innecesario. Se trata de comunicar con claridad, emoción y conocer algunas estrategias de storytelling efectivas para vender.
A continuación, te comparto cinco técnicas de storytelling para vender que transforman la manera en la que se expresa, posiciona y vende tu mensaje de marca.
1- Registro consciente.
El proceso de consolidación de tu marca comienza definiendo el registro más pertinente de comunicación. Aunque es tendencia utilizar un registro informal y cercano, no siempre es el caso y puede no ser el uso más adecuado para tu audiencia específica y los canales que estás usando.
En este sentido, uno de los errores más comunes al construir tu branding verbal es omitir la reflexión respecto a cómo comunicar tu mensaje. Muchas emprendedoras caen en la trampa de escribir «como les sale en el momento», sin considerar si ese tono conecta con su audiencia. El resultado: un mensaje difuso y diluido que ni atrae ni convierte.
Tu registro de comunicación es la forma en la que se expresa tu mensaje. Puede ser formal, informal, técnico, inspirador, educativo o desafiante. Lo más importante es que refleje tu identidad, a quien lo recibe y cómo te interesa que te perciban. Entonces, establecer un registro propio y a consciencia supone:
- Estudiar a tu audiencia: leer los comentarios que dejan en redes, analizar cómo escriben en los grupos donde se mueven. ¿Son formales o relajadas? ¿Prefieren mensajes directos o elaborados?
- Probar con tu propio contenido: te sugiero publicar dos versiones de un mismo mensaje con diferente tono y analizar cuál tiene mejor respuesta.
- Usar un lenguaje claro y accesible: no es necesario rebuscar para demostrar autoridad. La claridad es persuasiva.
- Evitar el abuso de expresiones regionales: a menos que tu audiencia sea local, usarlas en exceso puede hacer que tu mensaje sea menos comprensible o limitante para ciertos públicos.
- Revisar la coherencia en todos tus canales: si en Instagram estás escribiendo con tono informal pero en tu web los artículos son muy técnicos, se genera una tensión confusa. La coherencia crea confianza.
Nuestro cerebro ama lo simple. Cuando leemos algo fácil de entender, el esfuerzo cognitivo se reduce y facilita que el mensaje acceda a la memoria de trabajo o memoria a corto plazo.
Un tono de comunicación consistente permite que la audiencia reconozca rápidamente tu marca y se sienta cómoda con el contenido. Esto refuerza la fidelidad y la conexión emocional con tu comunidad.
Además, los mensajes fáciles de procesar nos resultan más creíbles por el efecto de la fluidez cognitiva. Si tu contenido es confuso o cambia de tono constantemente, es más probable que la audiencia dude de tu propuesta, de allí la importancia de ésta entre las técnicas de storytelling para vender.
2- técnicas de storytelling para vender: Apelación al lector.
Está en la tapa del libro: la experiencia de marca es protagonizada por tu cliente potencial. Por lo tanto, las técnicas de storytelling para vender que utilices deben estar diseñadas para generar una reacción en su mente y emociones. Para lograrlo, te propongo involucrarlo activamente en el mensaje.
Los pronombres en segunda persona, los vocativos y las preguntas retóricas son valiosos aliados expresivos. Captan su atención y hacen que se sienta parte de la conversación, como si estuvieras manteniendo un diálogo con él en lugar de simplemente transmitir información.
Si en este momento te estás peguntando qué es un vocativo, la respuesta llega en forma de enlace: Qué es un vocativo. Para más detalles, te ofrezco algunos ejemplos de cómo utilizarlos en su comunicación:
1. Pronombres en segunda persona.
Antes: El autoconocimiento para el crecimiento profesional.
Después: Tú tienes el poder de cambiar. Cuando realmente te conoces, tus decisiones armonizan con tus metas.
2. Vocativos.
Antes: Es importante desarrollar una mentalidad estratégica para mejorar el negocio.
Después: Emprendedora, tu negocio no es solo un proyecto, es una extensión de ti. ¿Cómo estás actuando para que crezca?
3. Preguntas retóricas.
Antes: Tener claridad en tus objetivos facilita la toma de decisiones.
Después: ¿Alguna vez te sentiste perdida en tu negocio, sin saber qué paso dar? Tener claridad en tus objetivos te guía en cada decisión.
Esta técnica aumenta el interés del lector y mejora la retención del mensaje. Al verse reflejado en el contenido, es más probable que lo recuerde y que sienta que tu marca realmente entiende sus necesidades y aspiraciones. En definitiva, cuanto más personal y cercano sea el tono, más efectiva la comunicación.
3- Vocabulario simple.
El objetivo de tu contenido de marca no es impresionar, sino comunicar. No importa cuántos títulos tengas o cuánto domines un tema; si el lector no entiende, tu contenido pierde efectividad. Quien realiza una búsqueda en Google, en Pinterest o en Youtube, no busca un despliegue académico, sino respuestas concretas y fáciles de aplicar.
Usar un vocabulario simple no significa subestimar a tu audiencia ni restarle profundidad al mensaje. Al contrario, la simplicidad bien aplicada es una señal de dominio del tema y demuestra respeto por el tiempo y la atención del lector.
Los textos accesibles generan menor carga mental, lo que facilita la retención y comprensión del contenido. Para aplicar esta estrategia en tu comunicación, comienza por:
- Escribir naturalmente, pero con intención: ¿cómo explicarías tu mensaje a una amiga que no está familiarizada con tu tema?
- La prueba del niño de 12 años: si un adolescente puede entender tu mensaje sin esfuerzo, vas por buen camino. Esto no significa infantilizar, sino asegurarte de que la información fluye con claridad.
- Leer en voz alta antes de publicar: si al leer tu texto se siente enredado o que demasiado técnico, tu reto es simplificarlo. La fluidez oral es un gran indicador de claridad escrita.
- Reemplaará palabras complicadas por sinónimos más simples: no escribas «implementación estratégica» cuando se puede decir «plan de acción». No uses «optimizar el proceso» si «mejorar el proceso» dice lo mismo con menos esfuerzo mental para el lector.
- Evitar frases largas y enredadas: te sugiero dividir oraciones extensas en dos o más partes. La lectura debe sentirse ágil, no como un rompecabezas a descifrar por la audiencia.
- Usar ejemplos y metáforas: si un concepto es complejo, la mejor idea es compararlo con algo cotidiano.
4- Organización narrativa.
Cada post de tu blog es una pieza en el puzzle de tu marca. Aunque cada contenido tenga su propio propósito y tema, todos deben conectar y formar una narrativa coherente a lo largo del tiempo. El relato semilla de tu marca —la historia central, los valores y visión que la sustentan— debe ser el hilo conductor que dé sentido a todo lo que publiques.
Cada pieza de contenido, desde un post hasta una newsletter o una publicación en redes, tiene que fortalecer esa narrativa global, creando una sensación de cohesión y continuidad para tu audiencia.
Para lograrlo, lo primero es definir el relato semilla de tu marca, es decir, esa historia fundacional que la representa. Luego, cada vez que escribas y antes de publicar, cuestiona cómo tu contenido se conecta con esa historia: ¿estoy contribuyendo a la visión global de mi marca con este post? Si la respuesta es sí, con esta técnica de storytelling para vender estarías logrando una organización narrativa sólida.
De esta forma, mejora la percepción de tu marca y la conexión emocional con tu audiencia, clave para la fidelización y el crecimiento de tu comunidad.
7- Uso cauto de la digresión:
El uso cauto de la digresión mantiene la atención de la audiencia y asegura que tu mensaje no se diluya. ¿Qué quiero decir con esto? Que no te vayas por las ramas. Tus esfuerzos tienen que centrarse en uno, a lo sumo dos hechos por texto.
Es fácil perderse en el camino cuando intentamos abarcar demasiados temas en un solo texto. Incluir muchos puntos o detalles que no contribuyen directamente al mensaje central, dispersa la atención del lector.
El truco está en centrarte en los hechos nodulares para tu historia. Esto no significa que debas escribir un número específico de palabras, sino de mantener la relevancia: 800 palabras bien escritas pueden ser más poderosas que 3,000 palabras, porque el lector se mantiene enfocado en el mensaje.
- Definir un propósito desde el principio: antes de escribir, identificar cuál es el mensaje principal: ¿qué quiero que mi audiencia piense, sienta o haga después de leer este contenido?
- Organiza las ideas principales en una secuencia lógica: así, cada párrafo o sección se centrará en un solo aspecto de tu tema central, evitando que se mezclen ideas o surjan temas innecesarios.
- Crear un hilo conductor: si estás contando una historia personal, que cada evento o detalle que incluyas avance en la dirección de tu mensaje principal.
- Usar transiciones claras: las transiciones entre párrafos o secciones son claves para que el texto fluya sin perder el foco. Si no enlazas adecuadamente las ideas, podrías dar la sensación de que hay un cambio abrupto de tema. Usa conectores y frases que guíen al lector de un punto a otro, y asegúrate de que cada transición refuerce tu mensaje central.
- Limitar los subtemas: no te extiendas demasiado en diferentes ángulos de tu historia. Es mejor profundizar en un par de puntos clave que dispersarse en varias direcciones.
- Estructura en torno al «punto de no retorno»: en storytelling, el punto de no retorno es ese momento en el que algo cambia irreversiblemente en la historia. Que tu narrativa esté alineada hacia ese punto y no desvíes el relato hacia temas que no aporten a esa transformación.
Concluyendo: sobre las técnicas de storytelling para vender.
Si hasta el momento no utilizabas técnicas de storytelling para vender, permitime una reflexión para concluir el post. Conmover a tus lectores con historias que movilicen sus fibras sensibles es el secreto del éxito de las grandes marcas.
El sotrytelling no es un detalle más en tu plan de comunicación porque donde están las emociones de tu cliente, están sus aspiraciones y, en consecuencia, sus impulsos de compra.
Contar, es la camino más corto entre tu marca personal y tu lector ¿empezamos a acortar distancias hoy mismo? Te invito a seguir leyendo: Storytelling para tu marca personal